La Semana de la Moda de Milán comenzó el 22 de septiembre de 2026 y, al día siguiente, las imágenes de sus primeras presentaciones ya dominaban la conversación sobre la temporada primavera/verano 2027. La cobertura publicada por Quién el 23 de septiembre destacó tres momentos: la colección de Prada, el espectáculo Vogue World: Milano y la última pasarela de Glenn Martens para Diesel. Fuente: Quién.
Miuccia Prada y Raf Simons construyeron su propuesta alrededor de una sola prenda: la falda. No se trató únicamente de repetir una silueta; la colección exploró versiones plisadas, formas en A y distintas texturas, combinadas con suéteres, tops y prendas exteriores. La propia presentación de Prada señala que la variación de esa pieza estructura la colección.
Ese enfoque explica parte del interés que generó el desfile. Al concentrarse en una prenda cotidiana, Prada permitió comparar cómo cambian las proporciones y el carácter de un conjunto con pequeños ajustes de forma o combinación. Es una lectura de diseño, no una predicción de que todas esas propuestas llegarán intactas al vestuario diario.
El segundo foco fue Vogue World: Milano, realizado en la Galleria Vittorio Emanuele II. El proyecto celebró la artesanía italiana y su relación con nuevas herramientas de creación. El programa publicado por Vogue confirma el lugar y su despliegue de modelos, artistas e invitados. La cobertura de Quién mencionó entre los rostros visibles a Jennifer Lopez, Cardi B, Alicia Keys y Vittoria Ceretti.
En Diesel, el dato principal fue el cierre de una etapa creativa. Glenn Martens presentó su última colección como director creativo de la firma, hecho anunciado antes del desfile y registrado por la crónica de Vogue Runway. Las prendas mantuvieron recursos asociados con su trabajo para la marca, como la mezclilla intervenida, las transparencias y la mezcla de texturas.
Quién también describió abrazos y besos entre asistentes como parte de la puesta en escena de despedida. Ese gesto aportó material llamativo para redes, pero el interés de fondo está en cómo una firma presenta públicamente el final de una dirección creativa. La colección funciona como cierre de una propuesta estética y como punto de partida para observar qué camino tomará Diesel después.
Las tres presentaciones muestran formas diferentes de captar atención. Prada apostó por una idea de vestuario desarrollada con rigor; Vogue World usó un espacio histórico para contar una historia de moda; Diesel convirtió su pasarela en la despedida de un diseñador. Esta comparación es una interpretación editorial basada en los hechos descritos por las fuentes.
La semana apenas empezaba cuando se publicó la nota. Por ello, hablar de una tendencia definitiva para toda la temporada sería exagerado. Lo verificable al 23 de septiembre es que esos tres momentos marcaron la apertura milanesa y ofrecieron imágenes y argumentos que ya circulaban fuera de la pasarela.








